<![CDATA[Bonviedro Team - Blog]]>Wed, 03 Jan 2018 12:13:01 -0800Weebly<![CDATA[AMIGOS DE ALCÁNTARA 2016]]>Mon, 03 Oct 2016 15:18:54 GMThttp://bonviedroteam.com/blog/amigos-de-alcntara-2016Este año la primavera fue un tanto atípica. A principios de marzo todo iba muy adelantado y facebook se inundaba con fotos de peces de Alcántara, algunos de ellos de mucha calidad. 
Manute y un servidor sólo disponíamos de dos días para entrenar en los meses previos al concurso, eso sí, la semana anterior al concurso, así que preparamos las jornadas del mejor modo posible. Nuestro amigo Félix había echado la barca al agua un par de veces y aunque no se había “hinchado” a sacar peces, sí que había sacado un puñado de ellos cada día y sabíamos que había bastantes personas que se habían divertido, así que todo parecía indicar que los malos resultados de la primavera anterior no se repetirían.

Llegaron esos deseados dos días y, cómo no, las condiciones meteorológicas no fueron las ideales, una borrasca entrando, bastante aire del norte... pero no había mucho que pensar y decidimos echarnos al agua, el primer día acompañados por Félix. La compañía de Félix siempre es muy agradable, además de buen pescador sabes que no van a faltar las anécdotas y aunque los peces no respondan el entretenimiento está asegurado. Además, como había ido un par de días antes, podría darnos alguna referencia de cómo o dónde estaban los peces... Se pasó la jornada sin pena ni gloria (con más pena que gloria) y creo recordar que apenas subimos cuatro peces a la barca en todo el día, lo cual nos dejó bastante tocados...

Al día siguiente daban más frío y un viento del norte de mayor intensidad... Aun así y pese a los malos resultados cosechados el día anterior teníamos la esperanza de obtener mejores resultados, pues había otra serie de factores que pensábamos nos podrían favorecer y así fue. Sin sacar un número exagerado de peces, y sacando un buen puñado de ellos fuera del horario del concurso, tuvimos un día memorable en cuanto a la calidad de las capturas, en el cual especialmente Manute dio con la famosa tecla y al final del día sumando los mejores peces, el cupo rozaba los nueve kilos. Auténtico record para este embalse y para nosotros, nunca habíamos estado siquiera cerca de lograr algo así, lo cual fue una gran inyección de moral, aunque teníamos los pies en la tierra, un sólo día de entrenamiento con resultados y áramos conscientes de que una buena parte de los peces habían salido fuera de hora...

Aunque no en cantidad, el segundo día nos dejó muy buen 
sabor de boca por la calidad de las capturas logradas.

No obstante qué mejor manera de ir a un concurso que después de una jornada como esta. Habíamos tocado peces en zonas que a priori no eran las típicas, era lo que nos daba mayores esperanzas así que el viernes cargamos los trastes y nos fuimos para el embalse con cierta confianza en hacer un papel digno. Después de cuatro participaciones en las cuales habíamos tenido unos resultados bastante dignos (exceptuando la primavera anterior), acudíamos esta vez sin demasiada presión y con más ganas de disfrutar de un buen fin de semana de pesca que de intentar quedar arriba, aunque por supuesto lo intentaríamos.

Llegamos el viernes y pese a la ingente cantidad de cervezas tomadas durante el día, por la noche supimos retirarnos a tiempo y acostarnos a una hora prudente. Abrazos y reencuentros con personas que aunque veas dos o tres veces al año, ya parece que los conocieras de toda la vida y después de una buena cena con su copita de postre, iniciamos el viaje de vuelta a Cáceres para descansar unas pocas horas.

Amanece el sábado, preparamos bártulos y al embalse, a desayunar, esta vez todo va rodado y logramos echar las barcas al agua sin contratiempos, por increíble que parezca... Señal de salida, nos deseamos suerte con “los de siempre” y partimos hacia la zona que queríamos pescar.

Como hasta el último momento no tuvimos la autorización para navegar “Tajo arriba”, la mayoría de las barcas nos dirigimos hacia el embalse y cada uno se iba ubicando en la zona que más le iba gustando. Veíamos barcas en varios de los puntos que teníamos pensado tocar después, pero no nos importó demasiado, estábamos convencidos de que íbamos a tener picadas en las últimas horas de la manga y lo que más nos importaba era poder tocar en esas horas las zonas que nos gustaban...

Empezamos a pescar y poco a poco se fueron sucediendo las capturas. Manute metiendo basses al vivero y un servidor capturando luciopercas y barbos, que aunque no contaban al menos animaban la mañana. Pescamos bastante rápido todo el concurso, pues no teníamos zonas concretas controladas, contábamos con varias áreas amplias en las cuales haciendo power suponíamos que moveríamos algún pez de calidad...

Seguíamos a lo nuestro y rondando las tres de la tarde Manute clava un pez realmente gordo, que no sin dificultades logré ensalabrar... 2.390gr, el que finalmente sería la pieza mayor del concurso, ¡por segunda vez consecutiva! Aún no llevábamos el cupo, pero con la confianza que teníamos para el último rato, sabíamos que optábamos a un cupo de calidad con un pez así.

Llegó el momento esperado, se levantó el deseado aire y empezamos a hacer power realmente rápido, que es lo que mejor se nos da... Y pese a que las zonas que pescamos estaban muy tocadas por las barcas de la mañana y disponíamos de muy poco tiempo, logramos sacar varios peces en torno al kilo que nos permitieron presentar finalmente un cupo muy digno, de algo menos de 7.200gr.

En la primera manga logramos un gran pesaje que nos permitía 
aspirar a todo de cara al segundo y definitivo día.

Ya en la cena, con la clasificación en la mano vimos que había siete barcas con más de siete kilos, por lo que todo podía pasar aún... Pero las previsiones meteorológicas para el día siguiente eran realmente malas, con bajada de temperaturas, de presiones, fuertes vientos del norte... y así fue, la pesca estuvo realmente difícil, al menos para nosotros...

Volvimos a “portarnos bien”, acostándonos nuevamente “pronto” y descansando lo justo para afrontar la dura jornada que nos esperaba con ciertas energías... Y empezamos a pescar, en los primeros lances sacamos un pez pequeño en una punta que no da la medida por poco. Seguimos avanzando y esta vez sí clavo un buen pez que pudimos meter en el vivero, al final del día sería el único... Otros dos peces más que tampoco dieron la talla y la actividad cesó, o al menos nosotros no supimos encontrarla.

Había un fuerte viento así que decidimos alternar zonas resguardadas con zonas en las cuales pegaba realmente fuerte, pues aunque fueran muy difíciles de pescar, albergábamos la esperanza de poder mover allí algún pez más de calidad. Nos la habíamos jugado a peces gordos, creíamos que con un cupo de keepers no sería suficiente para ganar, y nos daba igual quedar terceros que quintos, era o todo o nada y al final no pudo ser... Logramos arrancar varias picadas secas en puntas, creemos que de lucio pues vimos alguno perseguir nuestros señuelos, pero no fuimos capaces de conectar con ningún bass más y decidimos volver al pesaje pues se nos echaba encima tanto la hora como una tormenta que se aproximaba en el horizonte...

Los campeones de esta edición, totalmente merecido por la 
regularidad y la solidez de sus pesajes en ambas mangas.

Finalmente vimos que la mayoría de los de arriba habíamos pinchado, pero otras barcas habían conseguido hacer cupo, la mayoría de peces medianos... Quizás si hubiéramos cambiado de zona y hubiéramos ido a por peces de medida nos hubiera salido bien la jugada, quizás no... tampoco teníamos más zonas controladas que la del primer día y decidimos repetir... pero con 4.700gr en la segunda manga habríamos ganado el concurso; siempre nos quedará la duda. Finalmente lo ganaron los que lo merecían, los que habían estado entrenando al pie del cañón durante la primavera, los que habían controlado varias zonas y de los pocos que fueron capaces de hacer cupo los dos días. Enhorabuena a Juanjo y a Laura, probablemente lo más justo era que ganárais vosotros y así fue, aunque nunca se sabe en esto de la pesca y podría haber pasado cualquier cosa...

Nosotros finalmente tuvimos la fortuna de llevarnos la pieza 
mayor obtuvimos un 7º puesto en la clasificación final.


Una vez más nos faltó ese salto de calidad para hacer una buena segunda manga, quizás volvimos a equivocarnos al repetir la zona una vez más, quizás nos faltó tener más zonas controladas... quizás teníamos que habérnosla jugado y cambiar de zona aunque no tuviéramos referencias... pero dos días de entrenamiento dan para lo que dan y creo que teniendo en cuenta lo que “sabíamos”, hicimos todo lo que pudimos, ¡¡Y volvimos a llevarnos la pieza mayor!! Espero que la experiencia nos ayude a tomar mejores decisiones en un futuro.

Un placer seguir formando parte de esta familia y esperaremos ansiosos la próxima pingüibass, nos vemos en el agua!!!

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<![CDATA[INOLVIDABLES #34]]>Wed, 13 Apr 2016 09:21:08 GMThttp://bonviedroteam.com/blog/inolvidables-34Caña: St Croix Elite 6,8' Medium X-Fast
Carrete: Daiwa TDZ 103HL R+
Línea: Pline Fluoroclear 10lb
Técnica/Montaje/Señuelo: Shaky/Roboworm Straight Tail 6'
Año: 2011
Lugar: C. Valenciana
Epoca: Spawn
Peso/Medida: -/2540gr


El día anterior había tenido la suerte de compartir jornada con Alex y para colmo había logrado batir mi record personal de bass. Recuerdo que tenía bastantes tareas pendientes, posiblemente más importantes y urgentes que llevar a cabo, pero hay veces que debes dejarte llevar por tus instintos y dejar de lado a la razón.

Esa misma noche, en la cena-encuentro del Valencia Bass Club semanal, a las que me hice habitual durante el tiempo que estuve viviendo por el levante, el bueno de Jorge me brindo otra oportunidad para volver a salir al día siguiente a pescar, esta vez en otro escenario diferente. Jorge, “El Doctor” es otra persona a la que siempre estaré tremendamente agradecido por todos los esfuerzos que hizo para que yo tuviera alguna oportunidad de seguir disfrutando de esta pasión a pesar de no tener movilidad ni demasiados recursos, un buenazo, un gran tipo, gracias a él tuve el honor de conectar con peces como este...

Estábamos metidos de lleno en primavera, un periodo para disfrutar e ideal para poder hacerte con algún pez de calidad, por eso, aunque aún estaba tocado de la jornada que acabábamos de rematar, no podía decir que no, sabía que era una oportunidad única e irrepetible, el pescador que llevo dentro me impedía rechazarla.

Un vez que echamos el barco al agua nos dirigimos hacia la zona que teníamos prevista pescar en aquella jornada, no tardando en empezar a ver los primeros ejemplares pero una cosa era verlos y otra muy distinta que tomaran nuestros engaños.

Era evidente que la zona había estado sometida a una gran presión durante los últimos días y los peces estaban muy recelosos y desconfiados. La mayoría de las hembras ya habían descargado y había una mezcla típica de la época de freza, machos en nidos, peces deambulando sin rumbo fijo, algunos a ras de la superficie, otros separados de la orilla…

Habían pasado varias horas y aunque no habíamos sacado ningún pez que sobrepasara los dos kilos estábamos disfrutando con la vida y la acción que nos ofrecía el pantano, viendo peces casi de continuo, algunos de ellos de mucha calidad. Ya de vuelta y con un buen puñado de ejemplares subidos al barco pasábamos por un punto dónde en la ida habíamos visto un pez espectacular pero que nada más que se percató de nuestra presencia desapareció asustado hacia aguas adentro.

En un momento determinado me pareció intuir por un instante una sombra sospechosa a unos dos metros de profundidad por delante del barco y un poco escorado a la izquierda de nuestra línea de avance. A pesar de no tener ninguna certeza de que efectivamente pudiera ser un bass puse mi montaje a un metro por delante de dónde vi el destello por última vez y esperé que la lombriz llegara al fondo. 

No sé si llegó a hacerlo o justo cuando lo hizo el bass ya la tenía dentro de su boca. En mi mano note una picada contundente y la línea empezó a deslizarse con brío hacia aguas abiertas, a lo que mi brazo respondió con una clavada progresiva y bien ejecutada. Terminado el movimiento sentí que al otro lado había algo muy serio. En cuanto se vió prendido, el pez empezó a desarrollar todo su potencial empezando así una lucha al límite. Yo no podía dejarlo hacer pero tampoco tenía un equipo para poder forzarlo todo lo que me hubiera gustado, había varios árboles alrededor y tocaba hilar muy fino, el papel del dedo que abre y cierra el pick-up tomaría un papel fundamental. En el otro bando, la primera intención del bass fue buscar aguas abiertas y más profundidad pero al impedírselo empezó a intentar jugar sus cartas saltando fuera del agua. Aunque puse sobre la mesa mi mejor repertorio y lo evite en varias ocasiones al final mi contrincante logró despegar su imponente cuerpo y saltar casi por completo fuera del agua por dos veces.

En esos momentos la mezcla de sensaciones son brutales… sabes que en ese instante estás vendido y dependes un poco de la fortuna, admiras a tu rival, ansías tenerlo ya en tu mano, le quieres gritar que pare ya. En realidad no eres del todo consciente de lo que estás haciendo, sólo quieres que se acabe la angustia de una vez y que tus manos sostengan a tan maravilloso ejemplar. Son segundos, milésimas eternas que sólo te lo da el encuentro con ejemplares muy por encima de la media.

Brutal, soberbio, descomunal... cuando lo tuvimos encima del barco sólo podíamos admirar a aquel precioso animal. Después de pesarlo y hacer unas fotos dignas de un pez tan bestia, llegó el momento más especial cuando la mano sujetaba a aquella boca faraónica dejó de ejercer presión alguna y con admiración y fascinación a partes iguales contemple a mi nuevo record perderse bajo las sombra de mis brazos.  

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<![CDATA[INOLVIDABLES #33]]>Mon, 01 Feb 2016 16:54:48 GMThttp://bonviedroteam.com/blog/inolvidables-xxxiiiCaña: St Croix Legend Torunament "Top Water" 6,8' Medium X-Fast
Carrete: Daiwa TDZ 103HL R+
Línea: Pline Fluoroclear 10lb
Técnica/Montaje/Señuelo: Texas, IKA (brown green)+insert
Año: 2012
Lugar: Castilla y León
Epoca: Pre-spawn
Peso/Medida: 48cm/2020gr


En determinados embalses, lugares o latitudes, pasar determinadas barreras puede llegar a ser una meta realmente difícil de alcanzar. En ocasiones es necesario recorrer un largo camino hasta poder lograr ese pez que tanto has anhelado. Cuanto más largo sea ese trayecto mayor será el placer y la satisfación cuando llegue el momento soñado. Posiblemente, sólo así, serás capaz de valorar esa captura en su justa medida y como merece.

A nivel estadístico este ejemplar fué muy importante para mi. Mi primer “2K” oficial castellano después de nada más y nada menos que cinco años buscándolo.

Vino cómo tenía que venir, pescando de orilla, en una de las zonas dónde habíamos invertido gran cantidad de horas durante los últimos años y dónde poco a poco fuimos aprendiendo diferentes cosas, paso a paso, errando y puliendo. Ese año en concreto controlamos en ese entorno bastantes peces, algunos de mucha calidad, a pesar de que aún estábamos en unas fechas a priori demasiado tempranas. Pirri fue el que destapó la tapadera y el resto aprovechamos el filón.

Ese día Arqui me acompañaba. Durante la mañana ya habíamos tocado dos o tres peces de medida pero la actividad era mucho menor comparada con la de días pasados. Aun así todavía nos quedaba un tramo en dónde teníamos puestas muchas expectativas y que lo habíamos dejado para las horas centrales del día con toda la intención.

En ese momento no estaba usando el equipo ideal para pescar cómo estábamos haciéndolo ya que se lo había dejado a mi compañero. Trabajábamos la zona a conciencia cuando una picada seca y contundente me pilló por sorpresa. La clavada instintiva fue demasiado fuerte y seca y eso se tradujo en la rotura de la línea. Recuerdo perfectamente el mal cuerpo que se me quedó sobre todo pensando que aquel podía haber sido un gran ejemplar.

Una vez asentado y con el equipo de nuevo a punto retomé la acción hasta que sin haber pasado más de cinco minutos otra picada bestial, muy al estilo de la otra, hizo que todo mi cuerpo se revolucionara. Esta vez pude contenerme y realicé una clavada quizás poco ortodoxa y técnicamente menos correcta aún pero que logró el objetivo que se pretendía, prender al pez y no romper la línea.

Una vez con el pez al otro lado la pelea fue corta y muy intensa. Fue ese tipo de peleas en las que por el miedo a perder la captura y por la inconsciencia, quieres ir siempre un poco por delante de lo que deberías de ir, forzando en algunos momentos en exceso y librando la lucha demasiado cerca de la orilla, pero por fortuna, y después de varios arreones por parte de mi adversario al sentirse tan cerca de mi mano, pude bloquear su boca impidiéndole que siguiera liberando la fuerza que aún almacenaba dentro.

Después de esos segundos angustiosos pude contemplar a aquel precioso y rechoncho animal que me permitió ver en mi báscula ese místico dos y compartir ese momento especial con otro que sabía lo que significa para nosotros aquel ejemplar. 

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<![CDATA[EL RINCÓN DEL APRENDÍZ. - FORMANDO EL EQUIPO (III) -]]>Mon, 25 Jan 2016 17:38:50 GMThttp://bonviedroteam.com/blog/el-rincn-del-aprendz-formando-el-equipo-iiiAlgunos se estancarían aquí pero para otros muchos ya es demasiado tarde y el veneno que les corre por las venas les suele llevar a echarse al agua ya sea desde pato, catamarán, kayak o embarcación, y de este modo, es evidente que las posibilidades aumentan considerablemente. 
Como probablemente seas de estos últimos toca aumentar el plantel con una caña muy específica pero tremendamente útil, una caña para crankbaits. Es cierto que también se puede pescar con paletones desde la orilla pero debido al equipo específico que requieren estos señuelos y a la dificultad de trabajarlos correctamente sin perder en cada jornada un buen puñado del arsenal que llevamos en nuestras cajas, suele ser muy recomendable pescar desde dentro del embalse para sacarle el máximo partido de ahí que sea ahora cuando nos hagamos con esa caña parabólica de al menos 7’ que nos permita trabajar correctamente estos engaños y obtener unos porcentajes de capturas elevados con relación a las picadas obtenidas, algo que no es posible conseguir si no cuentas con el equipo apropiado.

La acción parabólica de estas cañas y su dulzura a la hora de flexar ayudan mucho 
a amortiguar las carreras y cabezazos de nuestros rivales durante la lucha y así 
reducir el número de peces que se pierden al desprenderse de los triples.

A partir de aquí y dependiendo de tus metas, gustos o recursos, podrías parar o seguir sumando nuevas cañas, muchas de ellas cada vez más específicas, hasta casi llegar a  niveles preocupantes o enfermizos pero recuerda que no por ello pescarás más ni te convertirás por arte de magia en mejor pescador.

Por último si sabes que esta afición no va a ser algo pasajero y sientes que realmente te apasiona, es recomendable decantarse desde el principio por equipos de gama media-alta, quizás tardes un poco más de tiempo en ahorrar el dinero suficiente para poder sujetarlos con tus manos pero al final tendrás conjuntos para toda la vida y no gastarás dos veces para llegar al mismo final como a muchos nos ha pasado. 

Tener un arsenal de cañas y carretes específicos no te garantizan gran
cantidad de capturas ni de tamaños espeluznantes pero si que es cierto 
que ayudan a dicha tarea si se sabe cuando y cómo sacarle partido.

Hoy en día hay en el mercado multitud de marcas de calidad contrastada con precios razonables que serán buenas opciones. Todas ellas tiene sus peculiaridades (incluso los diferentes modelos dentro de cada marca) pero cada uno debe elegir aquellas acciones con las que por sus forma de pescar o gustos personales se sienta más cómodo y seguro. Para ello lo mejor es probar todas las cañas que puedan caer en tus manos, ya sea en tiendas o mejor aún, en el agua, pidiéndolas prestadas a amigos o compañeros de jornadas. También está bien escuchar opiniones de otros compañeros pero no te dejes llevar por los gustos de otros; quizás una caña magnífica en construcción y calidad no se acople a tu forma de pescar y en cambio, con otra aparentemente del montón, la sientas como una prolongación de tu cuerpo. 

Al igual que nuestros equipos van mejorando y sumando nuevas incorporaciones 
debemos de seguir perfeccionando el trato que le damos a nuestras 
capturas porque sin ellos todo lo demás no vale para nada.

Con estas líneas se pretende ayudar a aquellos que tienen la suerte de estar empezando desde cero, pudiendo tener así  un referente que muchos no tuvieron, y debido a ello, en la mayoría de los casos, invirtieron mal o compraron dos o tres veces para llegar a tener un equipo completo y equilibrado, a su medida y con el que cada uno se sienta a gusto, al final y al cabo, eso es lo fundamental.

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<![CDATA[COMPETICIÓN. - PINGÜIBASS 2015 (II) -]]>Mon, 04 Jan 2016 16:39:20 GMThttp://bonviedroteam.com/blog/competicin-pingibass-2015-iiPingüibass 2015 (II)
A regañadientes Castilla y Manute lograron meternos en el coche y llevarnos pa' Cáceres... había sido un gran día pero no teníamos nada hecho ni mucho menos.
Menos de cuatro horas de sueño mal dormidas, vuelta al coche y al embalse. Sinceramente, no sabíamos muy bien que hacer, pues aunque había peces pequeños por todo el pantano, la única zona en la cual  habíamos logrado controlar algún pez de talla en los entrenamientos, la habíamos machacado bastante el sábado. A falta de un plan mejor decidimos repetirla para posteriormente, dejarnos llevar por nuestro instinto. Manute no las tenía todas consigo y estaba mosqueado conmigo por haberme calentado el día anterior... no le faltaba razón pero yo seguía teniendo confianza, quizás una confianza un tanto inconsciente, pero la tenía...

El aire mañanero que nos daba en la cara mientras nos desplazábamos a la zona de pesca tuvo un efecto revitalizante y empezamos a pescar con un poco más de energía. Poco tardó mi compañero en subir el primer pez de medida al barco, pero solo fue un espejismo. Durante un buen rato los pocos peces con los que lográbamos conectar no llegaban a dar la medida.

Pasaban las horas, seguíamos haciendo orilla y la moral empezaba a decaer... íbamos a cambiarnos de orilla pero en el último momento decidimos seguir un poco más, había una zona que me había dado buenas vibraciones y empezamos a pescarla metódicamente. Probábamos en superficie y con señuelos de media profundidad pero nos daba la impresión de que no había demasiados peces en la zona que habíamos pescado hasta el momento. En esto que apareció un arbolito y al poco de lanzar picada contundente y Manu a la sacadera... esta vez peleé el pez con bastante criterio y logré llevarlo al salabre sin dar apenas opciones al pez para que se hubiera soltado. La tensión se palpaba en el ambiente hasta que el pez subió al barco. Aunque no habíamos hecho el cupo, estábamos seguros de que antes o después lo lograríamos, pero tener un pez de +1'5kg en el vivero te permite luchar por un cupo al menos digno, además, no teníamos nada claro que pudiéramos conectar con un pez de calidad así que la inyección de moral fue muy grande.

Nos felicitamos y decidimos entrar en la recula siguiente en la cual comenzamos a mover pescado... Un buen puñado de capturas, algunas de medida aunque justa, nos hicieron volver a confiar en lo que estábamos haciendo. Con mucho trabajo y varios sustos de luciopercas (unas pocas por encima de los dos kilos) fuimos cambiando peces hasta lograr un cupo “decente” que al menos nos permitiera luchar por los puestos de arriba. Solo cuatro barcos habían pasado de cinco kilos en la primera manga, pero había como quince o veinte entre cuatro y cinco kilos, pesajes que permitían luchar por las primeras plazas con una buena segunda manga, así que, podía pasar de todo.

Finalmente este fué el cupo de la segunda manga, 
aceptable, pero posiblemente insuficiente...

Nos presentamos con 4 kilos y 640 gramos  un cupo digno pero probablemente insuficiente para hacernos con el campeonato... Ya en el pesaje vimos que Lorenzo y Moisés nos habían adelantado con un segundo cupo por encima de los cinco kilos... Si nos tenía que ganar alguien, que fueran ellos, pensábamos. No obstante también se rumoreaba que había un cupo de más de seis kilos así que muy probablemente optábamos a quedar terceros en el mejor de los casos.

Finalmente quedamos cuartos, pero mantuvimos la pieza mayor, resultado que en el momento nos pareció insuficiente, pero que ahora en frío creo es un muy buen resultado: sólo llevamos dos años pescando desde barca y aunque Alcántara sea el “home lake” de Manute, es un embalse lo suficientemente grande como para que nos quede mucho por conocer, además del margen de mejora que tenemos como pescadores. De hecho en la segunda manga por ejemplo estuvimos pescando zonas que no habíamos pescado nunca antes.

Muy afortunados de podernos haber llevado a casa el trofeo 
de la pieza mayor, una auténtica obra de arte.

Es evidente que año tras año acuden a este evento pescadores de mucha calidad y a nosotros aún nos queda mucho que aprender, pero no puedo menos que sentir cierta satisfacción al ver que una vez más hemos estado en la pomada, obligando al resto de barcas a dar el máximo para poder superarnos. 

Y de cara al siguiente evento me pregunto ¿Qué nos falta? ¿Una pizca de suerte? ¿Más entrenamientos y de más calidad? Probablemente más de lo segundo que de lo primero sea necesario para que el año que viene estemos otra vez dando guerra y volviendo a poner las cosas difíciles al que quiera ganar y si no se puede, siempre nos quedará la satisfacción de saber que vamos a pasar un fin de semana disfrutando de lo que nos gusta, en muy buena compañía y con una mejor organización de por medio, razones todas ellas más que suficientes para que marquemos una cruz en el calendario para el próximo Amigos de Alcántara.

Salud y buena pesca,
Pirri.

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<![CDATA[EL RINCÓN DEL APRENDÍZ. - FORMANDO EL EQUIPO (II) -]]>Mon, 14 Dec 2015 19:39:07 GMThttp://bonviedroteam.com/blog/el-rincn-del-aprendz-formando-el-equipo-iiTener diez cañas preparadas con su carrete acorde, línea determinada y señuelo específico hará que no perdamos tiempo en cambiar carretes, líneas o señuelos, pudiendo cambiar de herramienta en cuestión de segundos y teniendo plena seguridad y confianza en estos al saber que cada equipo que llevamos a la mano tiene las características ideales para el tipo de técnica que vamos a desarrollar y nuestros gustos personales.

Pero no siempre es vital tener tantos equipos ni tan específicos para hacerse con animales como este. Nunca olvides que hay temas muchos más determinantes.

Dos cañas son casi obligadas para afrontar con mayores garantías una jornada de pesca aunque esta fuera de orilla. En este caso iríamos hacia una caña más potente que podría ser perfectamente la anterior (7’ MH-Fast) y otra que sería una de dos, o de acción más parabólica o si no, de menos potencia. Si se prevé darle más cancha a señuelos duros elegiríamos la primera (podría ser una caña de 6,6’ M, Fast-Mod), si en cambio creemos que pescaremos más con presentaciones finas y señuelos blandos, iríamos hacia la segunda opción y en este caso un modelo de spinning preferiblemente(podría ser una 6,8’ ML, Fast). Con estos dos equipos repartiríamos las técnicas que más se le adecuen a cada uno para ponerlas en práctica con los mejores medios que tenemos a nuestro alcance.

Para el pescador de orilla con dos equipos polivalentes puede tener más que suficiente 
para encarar cualquier jornada y situación que se presente con garantías.

Después de la segunda caña siempre suele venir la tercera y esa debería ser la que se descartó al elegir la segunda opción. De este modo con tres cañas tendríamos cubiertas de una manera bastante especializada la gran mayoría de las técnicas que podemos desarrollar. 

Una opción podría ser; con la primera caña y una línea de fluorocarbono pescaremos los montajes tipo Texas, jigs, swims y vinilos voluminosos sin plomar, con la otra caña de casting más blanda y parabólica junto con una línea de monofilamento la utilizaremos para pescar en superficie y otros artificiales duros, aunque aquí, ya dependiendo de gustos y formas de pescar de cada uno (como siempre), algunos señuelos como las spinners, jerks duros o chatters se podrían trabajar con la primera caña también. La tercera caña de spinning montada con una línea de fluorocarbono de reducido grosor la reservaremos para trabajar exclusivamente presentaciones sutiles, principalmente vinilos (aunque no se pueden descartar pequeños artificiales duros), para desarrollar técnicas finesse, como podría ser la pesca a pez visto, drop shot o shaky. 

Lo cierto es que a pesar de contar con muchos equipos a tu disposición, durante  el transcurso de muchas jornada usas principalmente una, dos o tres  cañas y lo mejor 
es que no echarás en falta ninguna más una vez que descubras un patrón ganador.
 Cuando lo hagas,  subirás un pez detrás de otro y se te quedará una cara como esta.

Hasta aquí diría que este equipo es casi imprescindible y básico si deseas cubrir la mayoría de las técnicas posibles eficazmente, contando así con un conjunto equilibrado, polivalente y a la vez medianamente especializado con el que si te amoldas adecuadamente no deberías echar en falta tener más armas en tu poder.

De hecho un pescador de orilla posiblemente no necesite más, sobre todo si suele realizar largos desplazamientos; llevar más de esas cañas encima acabaría siendo un suplicio y la acción de pesca se tornaría ciertamente incómoda.

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<![CDATA[COMPETICIÓN. - PINGÜIBASS 2015 -]]>Wed, 09 Dec 2015 19:02:25 GMThttp://bonviedroteam.com/blog/competicin-pingibass-2015PingüiBass 2015
Después del mal resultado cosechado en primavera, teníamos una espina clavada que necesitábamos desclavar... En esta ocasión la cosa pintaba mejor, aunque tampoco habíamos podido pescar todo lo que nos hubiera gustado en las semanas previas al campeonato: un par de salidas en barca y un par de jornadas de orilla fueron nuestros únicos “entrenamientos” en el mes de octubre... aun así, el embalse había estado todo el verano espectacular (al menos en cuanto a cantidad de peces), sabíamos que iban a salir peces, muchos peces y así fue... 
Esta vez pudimos coger libre desde el viernes para poder preparar todo con tiempo... a las diez de la mañana Manute pasó a recogerme y partimos hacia Cáceres, no sin antes hacer unas compras de última hora en el Casar, pues Manute tenía que sustituir la caña que había partido en su última salida... siempre tenemos algún contratiempo así que ya ni nos sorprende.

Llegamos a Cáceres y nos fuimos de tapeo con un viejo amigo del pequeñín y su cuadrilla. La verdad que para alguien de la “Castilla profunda” como yo da gusto ir a Extremadura: te hartas de comer y de beber y cuando quieres ir a pagar ya no se debe nada, es un placer siempre visitar esta tierra, y encima está llena de bases! Como no, se nos echó el tiempo encima y ya anduvimos tarde para preparar los arreos.

Mientras estábamos en ello vino Castilla a buscarnos: “ Venga coño, ¿pero todavía no estáis?” con ese hablar casareño que cada vez me resulta más familiar, a la vez que agradable, pues cada vez que lo escucho significa pesca, cervezas, tapas, terracitas... a veces incluso cubalibres! buena vida en cualquier caso. El caso es que por fin llegamos a la nave, cogimos las barcas, repostamos y partimos hacia el punto de encuentro, sin darnos cuenta se nos había pasado el día.

Saludos, abrazos, reencuentros... estas convivencias tienen algo que atrapa cada vez más y que hacen que cada año acudamos con más ganas. Por un lado está ese punto de competición, de ponernos a prueba, de intentar dar el máximo de nosotros mismos al lado de un buen puñado de pescadores de nivel, pero por otro, más importante aún si cabe, está el buen ambiente reinante, las ganas de pasarlo bien y compartir un fin de semana con otros enfermos del bass.

Después de deleitarnos con viandas y licores varios, volvimos para Cáceres a dormir, ya que no había plazas en el albergue más cercano, probablemente más tarde de lo que hubiéramos debido pero estos eventos es lo que tienen, que te dejas llevar...

La primera noche de toma de contacto digamos que fué moderadamente movidita. 
Al final unos más que otros pero todos hicimos por dar un plus al ambiente.

Cuando quisimos darnos cuenta estábamos en el agua, no sin cierta tensión previa, pues a las últimas barcas no nos dejaron demasiado hueco para desembarcar, la tensión del momento supongo.  Juanino y Castilla salieron prácticamente los primeros y partieron hacia la zona que habían pensado tocar. Nosotros con un motor más modesto, decidimos ir hacia otra zona, llevándonos la grata sorpresa de que casi nadie nos había seguido o adelantado. Para bien o para mal parecía que íbamos a poder pescar sin demasiadas molestias.

Y empezamos a lanzar, mano a mano el pequeñín y yo haciendo orilla sin parar: el un poco más hacia la orilla y yo un poco más profundo intentando abarcar así varias capas de agua. El agua estaba mucho más clara de lo que había estado en las jornadas previas, así que intentamos pescar un poco más profundo y más despacio, intuyendo que los peces se habrían alejado un poco de la orilla con estas condiciones. En poco más de media hora ya llevábamos dos buenos peces en el vivero (de 1 y 1,5kg aproximadamente): parece que habíamos acertado con la estrategia así que decidimos seguir el plan. Manute empezó a sacar peces uno detrás de otro de la orilla, pero parece que los gordos estaban un poco más profundos y poco después de completar el cupo, tuve la suerte de sacar el que a la postre sería la pieza mayor del campeonato.

“¡¡Tengo uno!! Joder creo que es un barbo, como tira...” y Manute me respondió, ten cuidado que a lo mejor no es un barbo... y no lo era no. Después de una larga lucha, no demasiado ortodoxa por mi parte, el pequeñín logró ensalabrarlo... En ese momento nos pareció un 2 kilos y probablemente los tuviera, ya que en la báscula dio 1.995gr varias horas después de su captura. La mañana pintaba bastante bien, con tres peces “de los que valen” y un cupo en el vivero así que decidimos intentar cambiar peces en distintas zonas. 

Pirri con los dos ejemplares mayores de la primera manga; 
su cara de satisfacción lo decía todo...

Pescamos peces, muchos peces, pero apenas lográbamos ganar unas decenas de gramos con cada cambio. Aun así, fuimos capaces de llegar al pesaje con un cupo bastante bueno, esperábamos que hubiera pesajes mejores, pero estábamos seguros de que íbamos a estar arriba en la tabla y así fue: 

Este cupo cercano a los seis kilos hizo que esta pareja acabara en lo más alto 
de la tabla tras la primera jornada, pero aún quedaba mucho...

5.875gr, campeones de manga, y encima llevábamos la pieza mayor... Qué bonito era el trofeo, pensábamos, ¡¡Ojalá no nos lo quiten!! Castilla y Juanino habían hecho también cupo pero esta vez la suerte no les acompañó y con cuatro kilos quedaron relegados a la mitad de la tabla, con pocas posibilidades de conseguir la machada al día siguiente.

Llegó la hora de cenar y con la cena el vino, la cerveza y los cubalibres... Juanino se animó bastante, pues sabía que al día siguiente tenían poco que hacer de cara a la clasificación general y un servidor entre la euforia del buen resultado conseguido y que soy de sangre caliente, me animé con él y tomamos algún cubalibre más de los que deberíamos haber tomado. 

Y como no podía ser de otra manera hay algunos que siempre encuentras motivos de sobra para la celebración, los menos hasta consiguen perder los papeles sin perder su propia esencia... Aquí Pirri y Juanino tocando otros palos, no todo van a ser basses, decían.

Continuará
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<![CDATA[EL RINCÓN DEL APRENDÍZ. - FORMANDO EL EQUIPO -]]>Tue, 10 Nov 2015 12:49:48 GMThttp://bonviedroteam.com/blog/el-rincn-del-aprendz-formando-el-equipoFormando el equipo.
Si estás empezando en esto de la pesca de depredadores posiblemente te haya sorprendido la cantidad de cañas que la mayoría de los pescadores llevan en sus barcos, cómo cada una de ellas es utilizada para técnicas muy concretas, y quizás, te hayas preguntado si de verdad son necesarias tantas cañas.
No sé si necesarias, pero desde luego, si te lo puedes permitir y sobre todo si le puedes dar uso a todas ellas, posiblemente merezca la pena, pero para ello, en primer lugar, tienes que estar dispuesto a desembolsar una importante cantidad de dinero y seguidamente, y no por ello menos importante, debes poseer un barco con espacio suficiente como para llevar doce o quince cañas en la plataforma para poder sacarles partido a todas ellas a lo largo de la jornada, en los momentos concretos que lo requieras.

De cualquier modo no te sulfures, por tener veinte cañas ni vas a pescar más ni vas a ser mejor pescador que si tienes dos. Evidentemente el equipo es importante pero ni mucho menos es de las cosas más importantes.

Pesca todo lo que puedas, ya tendrás tiempo de incorporar nuevas armas a tu equipo.

Con una sólo caña, un poco de pericia y sentido común puedes poner en práctica muchas técnicas, siempre teniendo en cuenta que esa caña debería ser por encima de todo polivalente. Estaríamos hablando de una caña de 6,6 a 7 pies médium-heavy y acción fast de spinning o casting (esto ya es cuestión de gustos) + un carrete de velocidad media o rápida (6.3 a 7). Con esta caña puedes pescar adecuadamente montajes tipo texas, jigs, vinilos medios y grandes sin plomar, spinners, chatters, jerkbaits, señuelos de superficie, incluso swimbaits, tanto duros como blandos, medianos o pequeños. 

Con los lucios posiblemente no sea necesario un abanico tan amplio en cuanto
 a equipos distintos se refiere cómo cuando buscamos basses.

Como ves se pueden abarcar una gran cantidad de alternativas con bastantes garantías. Quizás las técnicas puramente de finesse y los artificiales duros con poteras que exigen una acción más dulce podrían ser nuestros tendones de Aquiles aunque eso no significa que no podamos intentarlo.

Esta polivalencia la podríamos aumentar aún más si contamos con dos carretes cargados con líneas de diferentes características que nos hagan acercarnos un poco más a la especialización con cada técnica y señuelo. Así, dependiendo siempre de gustos personales, podríamos tener un carrete con fluorocarbono y otro con monofilamento que podríamos intercambiar en base a las técnicas que fuéramos a desarrollar. Por ejemplo usaríamos el carrete con fluorocarbono para pescar abajo con vinilos o jigs, con swimbaits y al monofilamento le podríamos sacar el mayor partido para pescar en superficie (básico) y señuelos duros con ancoretas.

Aunque sea un poco latoso, si sólo tenemos una caña, a veces merece la 
pena tener dos carretes con diferentes tipos de línea para trabajar 
determinados engaños y aumentar así nuestra efectividad.

Viéndolo así alguien se podrá preguntar entonces el por qué llevar tantos equipos. Bien, una cosa es que una vara en manos expertas y adaptando determinadas acciones o técnicas te pueda permitir cubrir un abanico importante de técnicas y otra muy distinta es que esa caña aunque pueda servir perfectamente para salir del paso, sea la ideal para una técnica concreta o unos señuelos determinados. Además, está la cuestión del tiempo efectivo de pesca y la comodidad, ambas muy importantes a la hora de disfrutar plenamente, ya sea de una simple jornada de recreo o de un exigente fin de semana de competición.
Continuará.

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<![CDATA[INOLVIDABLES #32]]>Thu, 22 Oct 2015 10:33:39 GMThttp://bonviedroteam.com/blog/inolvidables-xxxiiCaña: St Croix Legend Elite 6,8' Medium X-Fast
Carrete: Daiwa TDZ 103HL R+
Línea: Pline Fluoroclear 8lb
Técnica/Montaje/Señuelo: Shaky/Roboworm Straight tail 6' 
Año: 2011
Lugar: C. Valenciana
Epoca: Spawn
Peso/Medida: 53cm/2450gr

Levante, primavera y Alex Fabra a los mandos. A priori, las capturas estaban aseguradas. Sólo quedaba saber cómo de bien se daría la jornada y qué tamaño tendrían los más grandes.

Pescar en cualquiera de los embalses de la C. Valenciana es un auténtico privilegio, siempre lo es, pero en estas fechas más aún. La claridad del agua te permite ver gran cantidad de peces, algunos de esos excepcionales y en cada jornada sientes que puedes conectar con algún trofeo. Es el escenario idílico para cualquier amante de la pesca a pez visto.

Recuerdo que durante las primeras horas mi amigo ya se había marcado un buen puñado de peces, varios de ellos de mucha calidad, mostrando gran parte de su extenso repertorio desarrollando una pesca más o menos rápida.

Sin embargo yo seguía en mis treces y a pesar de que era evidente que sus resultados estaban siendo mucho mejores, yo no me separaba de mis equipos más finos esperando a que se presentara alguna oportunidad.

Lo que esperaba llegó a media mañana al poco de entrar en una pequeña recula. Allí merodeaban dos grandes basses entre dos árboles, los cuales, después de percatarse de nuestra presencia y habiendo hecho caso omiso a nuestras primeras presentaciones, apenas se desplazaban de su zona. Posiblemente ya habían elegido lugar para realizar la puesta aunque aún no tenían el nido.

A pesar de que eran de esos peces que los podrías dar por perdidos yo no perdí la esperanza, principalmente al ver aquellas dos moles, y cogí el conjunto que pensé que podría irritarles mientras Alex seguía moviendo orilla pero con la barca casi estática.

Para mi sorpresa, al primer lance percibí un estado de ánimo (sobre todo del mayor) mucho menos pasivo de lo que podía imaginar, por lo que con ilusiones renovadas, continué trabajando la zona con lances muy discretos y realizando diferentes movimientos. Tras cinco o seis lances supe que había un punto exacto, pegado a uno de los arboles dónde daba la sombra, y un movimiento, botes nerviosos constantes y rápidos, que parecía sacar de quicio a esa gran hembra que tenía delante de mi.

Nos estábamos separando lentamente de ellos, pero yo ya tenía en mente lo que iba a hacer en el que deseaba que fuera el último lance. Esperé a que estuviéramos un poco más alejados para apenas intuirlos y volví a poner la presentación tal y cómo quería. Unos segundos de reposo en el fondo y acto seguido comencé a imprimir sutiles movimientos de muñeca para que la lombriz empezara a hacer su trabajo. Ya no veía a mis adversarios pero un contundente bloqueo y una tensión excesiva en la línea hizo que mis piernas temblaran al tener bastante claro que la lombriz ahora estaba dentro de una gran boca.

Con la templanza necesaria clavé con gran emoción, pudiendo comprobar muy pronto que efectivamente el mayor de los dos peces que habíamos dejado atrás se había dejado seducir y se afanaba por librarse del engaño con furia.

Alex que hasta aquel momento seguía pescando hacia adelante reacciono rápidamente y posicionó el barco de un modo que facilitaba mucho la pelea. En esos momentos, al poder ver toda la batalla con tus ojos, los nervios son difíciles de controlar y la angustia a veces te puede bloquear al ver un pez enorme tan cerca de tu mano pero también tan cerca de perderlo en ese árbol. Esta vez todo salió perfecto y tras un buen puñado de segundos realmente emocionantes pudimos bloquear el que por aquel entonces se convertía en mi nueva plusmarca personal.

Otros: Unas jornadas después Alex volvió a sacar a “pequita” - así la bautizamos por tener un lunar anaranjado muy característico en la boca - y desde entonces fue otro estúpido nexo de unión para dos  pescadores cualquiera, otro claro ejemplo más de que el Captura y Suelta funciona y puede proporcionar ese momento único a diferentes protagonistas.


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<![CDATA[CRÓNICAS. - SUBREALISTA REALIDAD (IV) -]]>Tue, 08 Sep 2015 10:52:11 GMThttp://bonviedroteam.com/blog/crnicas-subrealista-realidad-ivSubrealista Realidad (IV)
Ni mucho menos amanecimos en el agua, pero si que logramos esta vez estar a una hora digna, aunque a la postre no sirvió de mucho. Danger logra sacar un pez kilero, pierde otro y tiene un par de picadas más en un tramo nuevo en la primera hora de acción. Poco después parto yo uno al clavarlo. Después, dos horas sin nada. Mi compañero me deja sólo a los mandos, su cuerpo dice basta y decide echarse una señora siesta. Yo no dejo de intentarlo pero no logro conectar con ningún pez, ni siquiera tengo una sola picada. 
A última hora de la mañana optamos por desplazarnos hacia una de las zonas que habían sido fructíferas durante los días anteriores. El espatarrado hace mención por incorporarse pero después de los primeros lances vuelve a su madriguera. Por mi parte no existe la opción de bajar los brazos aún. Consigo mover un par de peces pequeños a finesse y poco después conecto con otro kilero que nos ayuda a recuperar un poco los ánimos. Danger resucita y por fin consigue conectar con un pez de calidad al final del tramo que queríamos tocar, justo cuando nos íbamos a cruzar con otra barca. Un "+1.5K" que nos sabe a gloria después de la dura y exigente mañana que llevábamos.

Por fín! Danger liberando el precioso ejemplar.

Analizamos la situación, barajamos diferentes opciones para finalmente acabar decantándonos por cambiar a la otra orilla del cauce principal y tocar zonas nuevas hasta llegar al punto dónde habíamos quedado para comer.

En esta última hora sacamos dos peces bonitos, tenemos alguna picada y yo pierdo otro al poco de clavarlo pescando al texas con un cangrejo voluminoso en color carne. Era la hora de comer pero el otro barco no aparecía. Decidimos esperar treinta minutos, después otros treinta más, en este periodo se te pasan muchas cosas por la cabeza. Finalmente decidimos volver al embarcadero, al menos así podríamos saber si estaban dentro del agua o no. 

Otra librea impoluta, otro pez sano como una roca.

Al llegar pudimos comprobar que el coche junto con el carro estaban allí por lo que se suponía que debían de estar en el agua, lo que no sabíamos era dónde y mucho menos como empezar a buscarlos. Llegado a este punto supongo que sobra decir que no teníamos cobertura.

Sin agua, hambrientos y con una mezcla entre preocupación, cabreo y no saber muy bien que hacer, un resplandor a lo lejos nos hace fijarnos en una de las islas. En un principio descartamos que pudieran ser nuestros amigos ya que la barca nos parecía blanca pero veíamos movimientos extraños y decidimos ir hacia allí. Ya más cerca, pudimos comprobar que efectivamente eran ellos. El motor les había dejado tirados justo después de salir esta mañana.

Aún así, y con las limitaciones evidentes que supone no poder hacer uso del motor de explosión, nos cuentan que han estado pescando en el entorno más próximo con el eléctrico y que han conseguido sacar una media docena de basses dos de ellos muy buenos y un lucio de calidad. Los basses parecían estar en bancos comiendo en medio de la nada, muy separados de la orilla y atacando en la superficie. Así fue cómo conectaron con los peces más grandes consiguiendo librar la mañana de una manera más que digna para como nos pareció a nosotros que estaban los peces.

Pirri con su pareja de ases de la mañana

Una vez repuestos del susto y mitigados los sofocos a la sombra de un eucalipto, comidos y bebidos, nos hacemos una foto de recuerdo y dejamos a Félix en tierra firme ya que se tenía que ir para poner a prueba los amortiguadores del coche de Pirri. A la vuelta decidimos ir con los dos barcos juntos y muy despacio por si volvía a pasar algo al motor. 

El viento empezó a endiablarse de veras y no pudimos desplazarnos demasiado. Llegados a un punto dejamos a Pirri y Manute en el lado resguardado y nosotros nos fuimos a la orilla dónde rompían las olas. Resultaba complicado mantenernos en pie y con no poca dificultad sólo podíamos dejarnos caer empujados por el viento y las olas. Tocaba hacer power y así fue como salió un pez kilero antes de que Danger diera la alerta. Se acercaba la tormenta.

Decidimos ir al encuentro con el otro barco. Para nuestra sorpresa y alegría nos cuentan que acaban de trincar un +2K. Nosotros decidimos dejar de pescar (Danger en el pasado ya tuvo un susto serio con las tormentas estando yo presente; desde ese día le tenemos mucho respeto a estos fenómenos), el otro barco sigue unos metros y les da tiempo a sacar otro lucio pero viendo que la tormenta se acercaba peligrosamente y los riesgos que había con el motor decidimos poner fin a la jornada muy a nuestro pesar.

Manute redondea el día con un bass de los serios y otro lucio peleón, 
como no con sus inseparables jigs

Ni mucho menos este era el plan que teníamos previsto, pero las condiciones meteorológicas adversas y sobre todo el problema en el motor nos truncaron las que iban a ser las últimas horas para Danger y para mi y también la jornada de mañana a Pirri y Manute. A pesar de estar bastantes cansados físicamente nos quedamos con ganas de más, algo que por otro lado, tampoco es inusual.

Panda de indescriptibles. En la foto Pirri (el del medio) recibe una clase práctica 
desde su costado derecho del rey del pitching o al menos de tapar agujeros. 

La última noche nos sirve para relajarnos y hacer un balance final. La sensación global era de satisfacción en cuanto a los resultados obtenidos sobre todo teniendo en cuenta las condiciones que tuvimos que soportar y cómo estuvieron los peces. Aún así, nos quedaba un sabor agridulce por no haber podido aprovechar aún más la salida debido a las circunstancias y sobre todo la incertidumbre de si el problema del motor sería algo realmente serio. Supongo que debe de ser así, si dejara de haber peros importantes hablaríamos de otra historia, no la nuestra.  

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